Algunos conceptos, denominables como unitarios o caracteres, expresan lo que los profesionales consideran características, atributos o propiedades objetos de estudio cuando son tomadas como unidad.
Aquí tiene algunos ejemplos: la opinión que manifiesta un grupo de jóvenes sobre un tema determinado, las actividades cotidianas de una persona jubilada, la sexualidad de un grupo de trabajadores en paro, el número de habitantes de una ciudad, o la temperatura en un aula preescolar.
Estos conceptos suelen también denominarse variables en la medida en que puedan presentar diversos valores, es decir referencias a diferentes especificaciones o posibilidades de las características objetos de estudio.
Por ejemplo, la variable asistencia a clase de una alumna en un día determinado puede ser concretada en dos valores, asistencia o no asistencia; la variable rendimiento académico de estudiantes de la Universidad de Sevilla en una asignatura determinada es concretable en valores ordenados como suspenso, aprobado, notable y sobresaliente; el hábito tabaquista de un grupo de personas puede ser considerado con valores del número de cigarrillos que dicho grupo consume al día.
A diferencia de los anteriores, otros conceptos expresan una relación o conexión entre diferentes características objetos de estudio. Una relación se define a través de las diferentes posibilidades de asignación o correspondencia entre valores de variables, en la que determinados valores de una variable son asociados o conectados con ciertos valores de otra, lo cual puede suponer alguna variación conjunta -o covariación- entre valores de las variables implicadas.
De acuerdo con lo expuesto, se habla de relación entre terapia y comportamiento de un cliente en función de que el comportamiento varíe según se aplique o no la terapia, o según las características de ésta. Se considera que hay relación entre la estatura y el peso de los sujetos humanos si los valores de ambas variables varían conjuntamente de alguna manera determinada: por ejemplo en muchos grupos de sujetos ocurre que mientras más altos son, más pesan.
Como ocurre con las variables, las relaciones pueden presentar valores o referencias a posibilidades de existencia de distintos tipos.
Una terapia puede tener o no relación con el aumento de comportamiento adaptado de una persona a su familia; si esa relación existe, puede adoptar forma de U invertida en el sentido de que el comportamiento adaptado va aumentando junto con la terapia hasta una cantidad determinada de ésta, mientras que al seguir aumentando el tiempo de terapia el comportamiento adaptado comienza a descender; y esa relación entre ambas variables puede presentar por ejemplo un valor de 0.90 en una escala cuyo máximo es 1.
Las relaciones son indicadas verbalmente con muchas expresiones diversas.
Algunas de las más usuales son las de conexión, correspondencia y covariación. En el mismo sentido cabe citar otras expresiones; por ejemplo decir que un hecho es adecuado o relevante respecto a otro significa referir no sólo una asignación entre ambos, sino también que al faltar o variar uno de ellos suele ocurrir algo similar con el otro; en ese sentido se considera adecuado saludar a una persona cuando la encontramos, lo que suele conllevar no hacerlo cuando llevamos un tiempo hablando con ella. Análisis similares de covariación cabe con términos como concordancia, concomitancia, contingencia y asociación -en referencia a la relación-; y otros como estar adaptado, acoplado, afectado o influido, ser pertinente, apropiado o ajustado, y depender, afectar, influir, contribuir o intervenir-aplicados para describir la situación de elementos que estén relacionados de determinada manera activa con otro-.
A continuación DEFINE le va a exponer algunas ideas sobre tipos de variables y relaciones atendiendo a su complejidad, que le serán de utilidad
La distinción entre variables y relaciones no es el máximo nivel al que puede detallarse la composición de cada concepto. Considerando las diversas variables y relaciones que pueden estar implicadas en cada caso, puede señalarse los siguientes tipos.
Además de una variable, se pueden considerar varias de ellas resultando entonces conceptos denominables caracteres multivariables o multivariados, o variables múltiples.
Un ejemplo de carácter multivariable es la consideración de diversas características de un grupo de sujetos, tales como memoria, inteligencia, y afectividad -cada una de ellas concretable a través de actividades de cada sujeto en determinadas circunstancias-; otro carácter multivariable sería la consideración conjunta de los niveles de ingresos económicos mensuales -especificados en pesetas ingresadas-, el nivel de estudios alcanzado -básico, medio y superior-, y la edad media de los habitantes de una ciudad determinada en un cierto año.
Por su parte, las relaciones pueden establecerse entre dos variables -en cuyo caso se habla de relaciones univariadas, en el sentido de una variable con otra-; entre más de dos variables -en cuyo caso se habla de relaciones multivariables, multivariadas o múltiples-; e incluyendo a su vez al menos una relación como uno de sus términos -lo cual puede denominarse relación de relaciones, de interacciones, o de segundo orden o mayor si alguna de esas relaciones incluye a otras-.
Serían ejemplos de relaciones univariadas las siguientes: posible influencia que un tratamiento puede tener para reducir la angustia que siente una persona al entrar en ascensores, los efectos del entrenamiento en el rendimiento en una prueba atlética, y las covariaciones entre lugares de crianza y nivel de verbalización alcanzado por un grupo de sujetos, y entre nivel de ingreso de éstos y la calidad de sus viviendas. Una relación múltiple o multivariada sería la influencia que sobre el rendimiento de los alumnos pueden tener el método de enseñanza, el profesor que imparte las clases, y la asignatura de que se trate; otra multivariada sería el conjunto de relaciones que pueden mantener entre sí diversas características psicológicas de un grupo de sujetos. Una tercera relación multivariable se daría en la situación hablante, medio y escucha; por una parte estaría la relación entre el medio de comunicación utilizado por un hablante para enviar una instruccción y ésta instrucción, y por otra la relación entre el medio y lo que haga el escucha; se trata pues de una relación indirecta hablante y escucha, mediada por el factor medio de comunicación empleado. Por último, serían relaciones de interacción las que se plantearan o estudiaran entre cualquiera de las relaciones de los ejemplos anteriores y alguna otra variable o relación diferente. Otro ejemplo sería la relación que las horas sin dormir de los sujetos pueda tener en la relación que en ellos mantenga la cafeína y su atención a una determinada tarea.
En cada uno de los tipos presentados son posibles a su vez distintas composiciones atendiendo al número de variables o relaciones implicadas.
Los caracteres multivariables pueden estar compuestos por dos variables - ansiedad y tristeza, por ejemplo-, pero también por algunas más -ansiedad, tristeza, pérdida de apetito, pérdida de sueño, e irritabilidad-. Asimismo una relación multivariada puede conectar una variable con otras dos -terapia relacionada con ansiedad y tristeza-, pero también con más de dos -terapia con ansiedad, tristeza, pérdida de apetito, pérdida de sueño, e irritabilidad-. Por su parte una relación de relaciones o interacción puede ser entre otros de segundo orden -como cuando se plantea si la actitud general del terapeuta covaría con la relación que su labor pueda tener con la reducción de la ansiedad y depresión de sus clientes-, y de tercer orden -si nos preguntamos a su vez si la relación de segundo orden anterior cambia a lo largo del periodo que dura la mencionada terapia-.