Como ya se expuso, los valores de un concepto son referencias a diferentes especificaciones o posibilidades particulares de existencia de las características objetos de estudio. Teniéndolo en cuenta, puede añadirse ahora las dos siguientes acotaciones.
Primera, el conjunto de esas especificaciones o valores son las que constituyen la explicitación por extensión del contenido de cada concepto.
El conjunto formado por los valores indulgente y rigurosa se puede utilizar como la definición por extensión del concepto tipo de educación. Participar en debates, contestar preguntas, formular propuestas o problemas, tomar apuntes y escuchar constituye un conjunto de valores o especificaciones - extensión- del concepto comportamiento ajustado de los alumnos. El conjunto de valores {carta, llamada telefónica, contacto personal, y nada de lo anterior} constituye una explicitación por extensión del concepto medidas de apoyo en programas de deshabituación del tabaco. Existencia y no existencia son valores o especificaciones por extensión de algunas relaciones entre variables.
Segunda, tales especificaciones lo son de un contenido que o es explicitado también por comprensión o bien permanece implícito al margen de la extensión. Es precisamente respecto a ese contenido, explícito o no, como tiene sentido procurar la identidad entre él y el conjunto de los valores explicitados, es decir lo que se conoce como la exhaustividad y exclusividad de cada concepto -como podrá ver en una Ayuda posterior-.
En los últimos ejemplos las especificaciones mostradas lo son de conceptos cuyo contenido por comprensión han quedado sin explicitar, pero que son ilustrados o apuntados de alguna manera por las denominaciones utilizadas.
Justamente por esta razón no existen demasiados problemas para aceptar que una posible delimitación por comprensión del concepto modos de apoyo en programas de deshabituación podría ser la siguiente: actividades realizadas para colaborar en la implantación exitosa de algún conjunto de normas diseñadas para lograr que sujetos fumadores dejen de serlo.
Los valores pueden especificar de diferentes modos el contenido de los conceptos, respondiendo estos distintos modos a las relaciones que mantengan entre sí los diversos valores. Resulta así la siguiente clasificación de conceptos:
Cualitativos: Conceptos cuyos valores mantienen entre sí únicamente una relación de identidad/diferencia; en otras palabras eso significa que al comparar dos especificaciones de un concepto sólo se señala si son el mismo o diferente valor.
Son ejemplos conceptos como el género de las personas -hombre, mujer-; estado civil de las mujeres -soltera, casada, separada, divorciada, viuda-; deportes practicados en un determinado club -natación, baloncesto, fútbol y tenis-; y conductas no verbales de un profesor en clase -caminar por la tarima de la clase, caminar entre los asientos de los alumnos, estar sentado en la silla, estar sentado en la mesa, estar de pie en la tarima, estar de pie fuera de la tarima-. También es calificable de cualitativa toda aquella relación considerada en términos de existe y no existe, o covarían o no sus términos.
Ordinales: Conceptos cuyos valores mantienen entre sí no ya sólo una relación de identidad/diferencia, sino además una relación de mayor o menor para los casos de diferencia; son conceptos en los que al comparar dos valores diferentes viene a señalarse cuál es mayor o menor atendiendo al contenido considerado por cada uno.
Son ejemplos adecuados los conceptos de clase social -con valores de baja, media y alta- y nivel de estudios -ninguno, estudios primarios, medios o superiores-. También puede estudiarse el orden temporal en el que aparecen las conductas no verbales que emite un profesor durante su clase. También es calificable de ordinal toda aquella relación considerada en términos de existe más o menos, es decir en términos de que al variar un término de la relación el otro asciende -años de infancia y estatura-, desciende -de 50 años en adelante y estatura- o ambas cosas ante diferentes valores -de 0 a 75 años y estatura-.
Cuantitativos: Son conceptos en los que las diferencias entre valores, o entre los propios valores, mantienen entre sí una relación de identidad y de magnitud para los casos de no identidad; en otras palabras son conceptos en los que al comparar dos diferencias de valores, o dos valores, distintos cabe señalar de alguna manera cuánto mayor o menor es una de las diferencias o valores atendiendo al contenido considerado.
Son ejemplos la edad concretada en tiempo transcurrido desde el nacimiento, la temperatura ambiente concretada en la escala centígrada, y la velocidad lectora entendida como número de palabras leídas por minuto. Se entiende que en todos ellos se puede indicar si la diferencia entre dos valores -por ejemplo, entre 20ºC y 18ºC- es igual, mayor o menor que la existente entre otros dos -por ejemplo 20ºC y 10ºC-. Además en algunos de esos conceptos -en el capítulo 4 se indicará con mayor detalle este matiz - tiene sentido establecer esa comparación no ya sólo entre diferencias de valores sino entre los propios valores, como por ejemplo al señalar que una persona que lee 300 palabras ha leido el doble de otra que haya leido 150. También es calificable de cuantitativa toda aquella relación considerada en términos de cuánto covarían sus términos.
Los casos anteriores pueden ser especificados algo más. En los conceptos cualitativos no resulta fácil considerar un número muy amplio de valores, y por eso se distingue entre conceptos cualitativos que presenten sólo dos valores -dicotómicos-, o más de dos -politómicos-. Tal diferencia es aplicable también a los conceptos ordinales.
Son dicotómicas variables como el género de las personas -hombre y mujer-, estado vivo o muerto, clase social media o baja, y todas aquellos conceptos que queden expresados por extensión con alguno de los siguientes conjunto de valores: sí y no, presencia y ausencia, u ocurrencia o no. En cambio, son politómicas variables como nivel de estudio alcanzado -ninguno, primarios, secundarios, profesional, titulación media, y superior-, o época de la vida - primera infancia, segunda, adolescencia, juventud, adultez, madurez y senectud-.
La distinción entre dos o más valores pierde sentido cuando el número planteable en un concepto suele ser elevado, como ocurre en los conceptos cuantitativos. En éstos se distingue entre contínuos y discretos, según sean posibles o no -al menos supuestamente- infinitos valores entre otros dos cualquiera de ellos. De ahí que por ampliación se identifique a veces a los continuos y discretos como conceptos con un número infinito o finito de valores respectivamente.
En sus acepciones usuales son discretos conceptos como número de alumnos de una clase, número de palabras con sentido emitidas en un tiempo determinado, y la cantidad de clientes que han finalizado exitósamente una determinada terapia. En cambio serían continuos conceptos como el tiempo empleado en hacer una tarea, y el peso y estatura de una persona expresados ambos en las unidades correspondientes del sistema métrico decimal.
A continuación DEFINE le expone algunas implicaciones que tiene considerar los tipos de valores.
A la vez que implican modos distintos de referirse a las diferencias de valores, todos los tipos señalados recogen el caso de igualdad entre dos valores o especificaciones.
En los conceptos cualitativos con valores de ocurrencia y no ocurrencia es posible identificar en qué dos ocasiones al menos se está considerando que ha habido la ocurrencia y en qué dos ha habido la no ocurrencia. Igual sucede con conceptos ordinales y cuantitativos respecto a cualquiera de sus valores.
Considerados en el orden presentado, cada tipo de valores puede considerarse compuesto a partir del anterior como especificación o detallamiento del caso de no igualdad entre valores.
De esa manera el criterio ordinal especifica la diferencia de los conceptos cualitativos señalando cuál de cada dos valores es mayor, mientras que el criterio cuantitativo se trata de señalar la medida en que un valor o diferencia entre valores específica es el mayor de cada dos comparados. La variable preferencia de un sujeto por determinadas obras de una exposición pictórica supone una aproximación cualitativa y dicotómica a la temática de preferencias artísticas, cuando se considera en términos de la obra que prefiere, y todos los demás. Pero también se puede avanzar en dicha temática centrando la atención en la variable nivel de preferencia por los distintos cuadros al considerarla de modo ordinal -ubicación de las preferencias de los sujetos por cada cuadro respecto al resto-. Se daría un mayor detallamiento si pasa a considerarse la variable cuantitativa cantidad de dinero que una persona estaría dispuesta a gastar para adquirir un cuadro de su preferencia. Cambiando de ejemplo, a partir de las anotaciones cualitativas de ocurrencias y no ocurrencias de un determinado objeto de estudio, se puede pasar a otra variable -ésta cuantitativa- como la cantidad de ocurrencias habidas en un tiempo determinado.
Esa composición de los tipos de valores con base en el anterior permite el camino inverso: cuando se prescinde de las especificidades de uno de los tipos, un concepto puede ser considerado en términos del previo. Por esa razón los valores ordinales de un determinado contenido pueden ser considerados también en términos de los cualitativos, y los valores cuantitativos en términos ordinales y por tanto también en cualitativos.
La serie de valores cuantitativos de la variable estatura en cms de las personas adultas, entendida como distancia entre los extremos superior e inferior estando erguidas, -de 0 a un máximo abierto- puede ser reducida a un número menor, que puede seguir siendo cuantitativo -por ejemplo intervalos de 50 en 50 cms-, o por el contrario pasar a ser ordinal -muy altas, altas, medias, bajas y muy bajas-, o incluso cualitativas -dan una talla o no la dan-.
Nótese que las anteriores consideraciones y denominaciones son aplicadas tanto a los valores como a los conceptos a los que dichos valores especifican.
Se habla de conceptos cuantitativos, y también de los valores cuantitativos de un concepto. Conceptos y valores ordinales o cualitativos son expresiones también usadas normalmente por los profesionales. Como muestra baste la siguientes citas tomadas de un texto (Craig y Metze,1982) elegido al azar de un conjunto de manuales de metodología de la ciencia; en una misma página se utilizan las dos siguientes expresiones: "Las variables categóricas" y algo más abajo "valores categóricos" (p. 41).
En cualquiera de sus tipos, los valores son especificaciones de contenidos, y por tanto sólo tienen sentido como tales, y no al margen de contenidos.
Por ejemplo la serie 1, 2, 3, 4 y 5 no pueden ser considerados valores hasta que no se explicite de qué contenido son especificaciones. De hecho pueden serlo de cosas como el número de episodios de terror nocturno de un pequeño, el orden de llegada de cinco corredores de maratón, o la identificación de cinco lineas de autobuses de una determinada ciudad. Una similar carencia de contenido ocurriría con las opciones Sí y No, o Mucho y Poco.
Aunque los valores son la explicitación por extensión de los conceptos, éstos pueden expresarse también por comprensión, es decir englobando de alguna manera el tipo de valores considerados en cada caso. Por esa razón en muchas explicitaciones de uno y otro tipo es posible diferenciar las referencias al tipo de valores y al contenido.
En las expresiones de conceptos cantidad de puntos ganados, número de errores, proporción de aciertos, intervalo de tiempo transcurrido, y grado de la covariación, los términos cantidad, número, proporción, intervalo y grado indican en sus acepciones usuales el uso de valores cuantitativos. Por su parte, en las expresiones orden de aparición, posición de cada sujeto en un podio, mejor comportamiento, y ocurrencia u existencia de un hecho, los términos orden, posición y mejor son referencias a consideraciones ordinales, mientras que ocurrencia y existencia lo son en principio a casos cualitativos. Asimismo expresiones como relaciones ascendentes y parabólicas indican que dichas relaciones están siendo consideradas en términos de orden. Otras menciones sin embargo no especifican suficientemente el tipo de valores utilizados, como ocurre con la expresión golpes con fusta a un caballo de carreras, pues no se sabe si dicha variable es considerada con alguna medida cuantitativa -número de golpes-, simplemente ordinal -más o menos fuerte-, o incluso cualitativa -golpes con fuerza o sin ella-.